El mexicano, sólo, refugiado en su fé, porque la podredumbre, la realidad lo rebasa. Más allá de analizar lo tangible, lo material, se pierde en oraciones que en los hechos han servido de poco.
Su vida era siempre así: una página entera de revista. Un shot shot de camarita, un rojo cereza envenenándote los ojos. Ella, era igualita a la del espejo. Quebradiza, irreal, MAYÚSCULA, de sonrisa primavera-verano y corazón invierno-invierno.
Perdida en la vanidad de alto calibre, parte humo, parte yugo, quería ser Light. Lo era, en más de una forma. Era voltaje glamoroso que te pone los huesos de punta, el out of gas donde no existe delete. Porque vivía, como si nada pasase: taconeando en facebook, parpadeando en twitter, sudando Buchannans´s, Smirloff, William Lawson´s… llorando Channel No. 5 desde el último piso en polvo: angel.
Era única y lo sabía. Lo sentía en las miradas alineadas, alienadas. De tenerla, de soportarla, de adivinarla siempre recién mojadita en nitroglicerina con el alma black black black, para siempre, Berry.
Texto por Jane http://harapo.blogspot.com/